Sobre el templo
Tokei-ji, conocido como el “Templo del Divorcio” o “Enkiri-dera”, es uno de los templos zen más singulares y conmovedores de Kamakura. Ubicado en un valle boscoso de Kita-Kamakura, rodeado de un jardín que florece con hermosas flores en cada estación, este pequeño templo de la secta Rinzai (escuela Engaku-ji) guarda una historia de valentía y compasión hacia las mujeres. Fundado como convento, durante más de 600 años funcionó como refugio sagrado para aquellas que huían de matrimonios abusivos. Su atmósfera serena, con senderos sombreados por árboles, un campanario antiguo y un salón principal de madera, transmite una profunda sensación de protección y renacimiento. Hoy es un lugar de paz zen y belleza natural, donde el legado de empoderamiento femenino se funde con la práctica meditativa en un entorno que invita al recogimiento y la reflexión.
Historia
Tokei-ji fue fundado en 1285 (era Kōan 8) por Kakusan-ni (también conocida como Kakuzan-ni o Horiuchi no Tsubone), viuda del regente Hōjō Tokimune (quien murió joven a los 34 años). Con el apoyo de su hijo, el regente Hōjō Sadatoki, Kakusan-ni estableció el templo como convento para rezar por el reposo del alma de su marido y, al mismo tiempo, como refugio para mujeres maltratadas. Durante el período Kamakura y especialmente en la era Edo, funcionó como uno de los pocos “kakekomi-dera” (templos de refugio) reconocidos oficialmente. Una mujer que se refugiaba en Tokei-ji y permanecía allí durante tres años (posteriormente reducido a dos) podía obtener legalmente el divorcio, algo casi imposible en la sociedad feudal japonesa donde solo los hombres podían iniciar el divorcio. Se estima que alrededor de 2.000 mujeres se acogieron a esta protección durante la era Edo. Fue uno de los cinco conventos de monjas de Kamakura (Amagozan), ocupando el segundo lugar en jerarquía. Entre sus abadesas destacadas figuran una princesa imperial (hija del Emperador Go-Daigo) y Tenshū-ni (hija adoptiva de Toyotomi Hideyori). Tras la Restauración Meiji, perdió su función de conceder divorcios en 1873 y se convirtió en un templo mixto de la secta Rinzai. En 1905, el maestro zen Sōen Shaku (maestro de D.T. Suzuki) contribuyó a su restauración.
🎴 Curiosidades
Tokei-ji es famoso como “Enkiri-dera” (templo para cortar lazos) o “Kakekomi-dera” (templo al que se corre a refugiarse). Una mujer que entraba al templo y permanecía tres años (luego dos) obtenía automáticamente el divorcio legal, un sistema único en el Japón feudal
Se dice que incluso si las puertas estaban cerradas, una mujer podía iniciar su refugio lanzando un kanzashi (horquilla) o unas waraji (sandalias de paja) al interior del recinto
Es uno de los pocos conventos de monjas que sobrevivió de los “Amagozan” (las cinco montañas de monjas de Kamakura) y durante siglos fue exclusivamente para mujeres (prohibida la entrada a hombres)
El templo es conocido como “Templo de las Flores”: en primavera florecen ciruelos, magnolias y cerezos; en verano iris y hortensias; en otoño momiji y en invierno camelias
En el recinto hay un campanario que sobrevivió al Gran Terremoto de Kantō de 1923 y un salón principal reconstruido en 1935
Entre las abadesas famosas destaca Tenshū-ni, quien a los 7 años fue enviada al templo por Tokugawa Ieyasu y más tarde intercedió para proteger a otras mujeres
El templo conserva documentos históricos de divorcios (“tokei” o certificados de separación) y un diario que registra casos de mujeres refugiadas
Hoy es un templo zen activo donde se practica la meditación, y en su cementerio descansan figuras como el filósofo Nishida Kitarō y el erudito zen D.T. Suzuki
Está muy cerca de Engaku-ji, al otro lado de las vías del tren, lo que permite visitarlos juntos en un agradable paseo por Kita-Kamakura
La atmósfera tranquila y el jardín botánico hacen de Tokei-ji un lugar ideal para reflexionar sobre la resiliencia femenina y la compasión en la historia japonesa